Desde pequeño tuvo que “empezar en la chamba” como bolero; la historia de Ernesto

Expone que actualmente hay alrededor de entre ocho y nueve boleros ubicados en la zona, de 16 que anteriormente había

Ingrid Ruiz | Diario de Xalapa

  · domingo 30 de octubre de 2022

Ernesto Castañeda Camarero lleva 42 años trabajando como bolero en el Zócalo de la ciudad de Veracruz | Foto: Raúl Solis | Diario de Xalapa

Veracruz, Ver.- A sus 54 años de edad y 42 años de trabajo como bolero en el Zócalo de la ciudad de Veracruz, Ernesto Castañeda Camarero ha visto llegar y también irse a por lo menos una decena de presidentes municipales, pero él se ha mantenido en el mismo lugar y como dice, con la misma gente.

En entrevista para Diario de Xalapa, relata que sus inicios en esta noble labor se dieron cuando apenas tenía 12 años, era un niño que quería seguir creciendo como tal pero las necesidades en casa lo obligaron a tomar un pequeño cajón y “empezar la chamba” junto a otros de sus amigos.

¿En qué zona comenzó a trabajar Ernesto?

Señala que se instaló en la zona de “Los Portales” la cual expresa ya no es la misma de antes, ha tenido muchas modificaciones a lo largo del tiempo y a su parecer no todos los cambios han sido buenos, era mejor antes, dice él.

“Había que ayudar en los gastos de la casa así que agarré un cajoncito y me vine a Los Portales, ya está diferente con lo que han remodelado y cambiado, la verdad me gustaba más antes, venia más turismo y estaba más bonito”, expresa.

Comenta que ha sido testigo del ir y venir de por lo menos una decena de alcaldes, todos de distintos partidos y distintas formas de ser, algunos más amables que otros.

¿Con qué alcaldes ha logrado trabajar?

“Me han tocado varios alcaldes desde Guillermo González Díaz, Virgilio Cruz Parra, algunos han sido muy amables, te saludan y hasta vienen a bolearse los zapatos, otros no tanto pero algunos ya se fueron y yo sigo aquí”, menciona.

Ernesto se pone pensativo y recuerda algunos ex alcaldes como Guillermo González Díaz, Virgilio Cruz Parra, Adalberto Tejada Patraca, Victor Gardoqui Zurita, entre los más antiguos.

De los exalcaldes más recientes, recuerda a Francisco Ávila Camberos, José Ramón Gutiérrez de Velasco, Julen Rementería del Puerto, Jon Rementería, Carolina Gudiño Corro, Gerardo Poo Gil y Fernando Yunes Márquez.

Ernesto se pone pensativo y recuerda algunos ex alcaldes como Guillermo González Díaz, Virgilio Cruz Parra, Adalberto Tejada Patraca, entre otros | Foto: Raúl Solis | Diario de Xalapa

Refiere que los exalcaldes, Julen Rementería y Jon Rementeria frecuentaban el zócalo para pedir el servicio y hasta se daban el tiempo de conversar con ellos.

“De los viejos alcalde no me toco, pero Jon Rementería y Julen Rementeria eran clientes frecuentes, les gustaba venir a bolearse los zapatos y hacían platica con uno, la verdad, ninguno se ha metido con nosotros, trabajamos libremente”, afirma.

El entrevistado expone que actualmente hay alrededor de entre ocho y nueve boleros ubicados en la zona, de 16 que anteriormente había, pero por factores de salud y por la edad algunos han fallecido y otros se han dedicado a otra cosa.

Asegura que gracias al trabajo como bolero ha sacado adelante a su familia, sus hijos mayores ya están casados y le han dado 10 nietos, pero la más pequeña de la familia se encuentra estudiando la licenciatura en Educación.

Ernesto Castañeda Camarero relata que sus inicios en esta noble labor se dieron cuando apenas tenía 12 años | Foto: Raúl Solis | Diario de Xalapa


“De aquí ha salido para los gastos de la casa, tengo seis hijos; cinco mujeres y un varón, ya se me casaron los mayores y la más chica está estudiando, este trabajo es muy noble, es una manera honrada de trabajar”, aclara.

Agrega que durante el periodo de pandemia, el ayuntamiento retiró a todos los trabajadores como medida preventiva ante los contagios, pero gracias a sus clientes no se quedó sin trabajo, ya que lo llamaban a su móvil para acordar verse y “echarse la boleada”.

“En pandemia vi quienes eran mis amigos porque no me dejaron solo, nos tuvimos que retirar de aquí porque era una cuestión de salud, pero mis clientes me estuvieron llamando para que les trabajara, nos quedamos de ver por aquí y hasta algunos me echaron la mano con una despensa, estoy agradecido pudo haber sido más complicado con eso”, puntualiza.